BALANCE CONSORCIO ABC: LA EXPORTACION, CON PRONOSTICO DE CRECIMIENTO SUAVE, MIENTRAS ESPERA LOS NOVILLOS PESADOS

La falta de animales de esta categoría y su mayor costo respecto de otros países del Mer¬cosur limitan las posibilidades que las ventas externas de carne vacuna crezcan más de 10 a 15% anual en 2017, tal como sucedió el año pasado. Para Mario Ravettino, Presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, estos ítems y una informalidad de la actividad, que estima en 50%, condicionan el desarrollo pleno de la industria.

Más allá de reconocer que en 2016 la quita de retenciones, un dólar más competitivo en el comienzo del año, y la eliminación de los ROEs le dieron otra perspectiva a la exportación de carne, para Mario Ravettino, Presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, son varias las cuestiones que seguirán limi­tando a la industria frigorífica argentina en general y a la exporta­dora en particular, en 2017.
“Las pérdidas de 10 millones de cabezas del stock ganadero deter­mina -inevitablemente- que hasta que se recupere, las exportaciones de carne van a tener un crecimiento tranquilo. Terminamos 2016 expor­tando un 10 a 15% más que en 2015, porque todavía no tenemos la materia prima necesaria que se necesita para la exportación, el novi­llo pesado. Estamos tratando de bus­car algún paliativo que, en alguna medida, nos permita seguir con la operatividad de las plantas y mante­ner la mano de obra ocupada, hasta tanto el stock ganadero se recupere totalmente”, señaló.
-A fines del año pasado los recibió el Presidente Mauricio Macri. ¿Qué le pidieron?
-Le pedimos algún tipo de medida temporal que nos dé competitividad, hasta tanto se recupere el stock y porque el valor del novillo pesado en Argentina es bastante más caro (US$ 1,20 a 1,30) que en el resto de la región. Entendió absolutamente la situación y se comprometió a anali­zar la solicitud y respondernos a la brevedad. No le solicitamos ninguna medida puntual, sino que le plan­teamos la pérdida de competitividad que tenemos. Podrían ser compensa­ciones impositivas, reintegros, ayu­das financieras y todo un cúmulo de medidas que el Estado puede imple­mentar. Depende del análisis de las posibilidades que tenga el Estado para instrumentarlas.
-Pero ¿hay alguna medida que les satisfaga más que otra?
-No. Siempre que nos permitan dar­nos un poco de competitividad, sobre todo con el precio de la hacienda, lo que el Estado pueda manejar será bienvenido.
Si bien las empresas del Consorcio ABC son exportadoras, también operan en el mercado interno, donde el precio de la hacienda bajó en el último trimes­tre de 2016. Consultado sobre cómo impactó esa baja en ese segmento del negocio, Ravettino dijo que “operamos en el mercado interno pero lamentable­mente no somos competitivos por la gran informalidad que existe. Hay toda una gama de operadores marginales evadiendo tributos y aportes previsiona­les, incumpliendo convenios colectivos de trabajo y aspectos sanitarios que lle­gan a un precio final del producto con el que no podemos competir. Por eso, el gran objetivo del Consorcio es que se transparente la actividad. Mientras persistan los altos grados de informali­dad que hay es imposible trabajar en el consumo”, señaló.


                              
Mario Ravettino: “Hasta que no recuperemos el stock, vamos a seguir en una línea ascendente que va a marcar una tendencia, pero todavía singrandes volúmenes exportables”.

-A fines del año pasado los recibió el Presidente Mauricio Macri. ¿Qué le pidieron?
-Le pedimos algún tipo de medida temporal que nos dé competitividad, hasta tanto se recupere el stock y porque el valor del novillo pesado en Argentina es bastante más caro (US$ 1,20 a 1,30) que en el resto de la región. Entendió absolutamente la situación y se comprometió a anali­zar la solicitud y respondernos a la brevedad. No le solicitamos ninguna medida puntual, sino que le plan­teamos la pérdida de competitividad que tenemos. Podrían ser compensa­ciones impositivas, reintegros, ayu­das financieras y todo un cúmulo de medidas que el Estado puede imple­mentar. Depende del análisis de las posibilidades que tenga el Estado para instrumentarlas.
-Pero ¿hay alguna medida que les satisfaga más que otra?
-No. Siempre que nos permitan dar­nos un poco de competitividad, sobre todo con el precio de la hacienda, lo que el Estado pueda manejar será bienvenido.
Si bien las empresas del Consorcio ABC son exportadoras, también operan en el mercado interno, donde el precio de la hacienda bajó en el último trimes­tre de 2016. Consultado sobre cómo impactó esa baja en ese segmento del negocio, Ravettino dijo que “operamos en el mercado interno pero lamentable­mente no somos competitivos por la gran informalidad que existe. Hay toda una gama de operadores marginales evadiendo tributos y aportes previsiona­les, incumpliendo convenios colectivos de trabajo y aspectos sanitarios que lle­gan a un precio final del producto con el que no podemos competir. Por eso, el gran objetivo del Consorcio es que se transparente la actividad. Mientras persistan los altos grados de informali­dad que hay es imposible trabajar en el consumo”, señaló.
-¿En cuánto estiman ustedes el grado de informalidad de la actividad cár­nica?
- Por lo menos un 50% de la faena.
- ¿Cómo lo ven la creación de la Subsecretaría de Control Comercial Agropecuario?
- Es una medida que esperábamos desde hace mucho tiempo. Tenemos contacto permanente con el Subsecretario Marcelo Rossi y con el Ministro (Ricardo) Buryaile. Tienen todo nuestro apoyo porque creemos que es la tarea fundamental que debe desarrollar el país, para que despegue la cadena de ganados y carnes.


                     
Vista cajas de carne de exportación): Las exportaciones de carne vacuna argentina podrían incrementarse
un 10 a 15% en 2017, llegando a representar un 11 a 12% de la producción, con un crecimiento de 2 o 3% de
su participación en el total de lo producido, respecto de 2016.

-¿Cómo ven 2017?
-Con un crecimiento paulatino. Hasta que no recuperemos el stock, vamos a seguir en una línea ascen­dente que va a marcar una tendencia, pero todavía sin grandes volúme­nes exportables.
En este sentido, Ravettino preci­só que “habremos concluido 2016 exportando entre un 10 a un 15% más que en 2015. Y en 2017 expor­taremos un 10 a 15% más que en 2016 ” También estimó que el año pasado se exportó entre el 9 a 10% de la faena y el resto fue al mercado interno, mientras que “posiblemente en 2017 recuperemos 2 o 3 puntos, o sea 88 a 89% para el consumo y el resto para exportación”.
A propósito de la esperada aper­tura de las exportaciones a Estados Unidos, tras la misión de inspección sanitaria de ese país que visitó la Argentina a fines de 2016 (Ver Pág. 26), señaló que se está a la espera del informe correspondiente y estimó que cumplidos los plazos adminis­trativos, las ventas externas a ese país podrían estar operativas en marzo próximo.
-¿Qué otros mercados podrían abrir­se para Argentina, luego que comien­ce la exportación a Estados Unidos?
-Tenemos que trabajar en toda la agenda: tener más protocolos con China, iniciar las negociaciones sani­tarias con Japón y México, tratar de vender carne enfriada a Israel y fortalecer los vínculos con el sudeste asiático. La agenda de reapertura de mercados será amplia el año que viene y esperamos poder cumplirla lo más satisfactoriamente posible.
-¿Se han reabierto plantas?
-Todavía no porque hay una capa­cidad ociosa en toda la industria frigorífica de alrededor del 30%, que es aprovechada por operadores irregulares. Entonces, es muy difícil abrir plantas formales, cuando hay empleo informal y evasión en todos los aspectos.
Ravettino rescató el hecho de la reunión de toda la cadena de ganados y carnes en la Mesa de las Carnes, un foro privado constituido a mediados de 2015, que “realmente después de mucho tiempo está trabajando y se está fortaleciendo; creo que es un elemento indispensable para el des­pegue del sector”, opinó.
-¿Les preocupa o les parece lógico que por primera vez en la historia, en 2016, la suma del consumo de carne aviar y porcina haya superado a la de carne vacuna?
-No, en absoluto. Argentina tiene una dieta de proteína animal de excelen­cia (120 kg/hab/año) aunque no está compensada: mucha carne bovina, en menor medida el pollo y luego el cerdo. Aspiramos a que se equilibre. No creo que la carne vacuna, en un futuro, baje por detrás de la de pollo y la de cerdo, porque el argentino es el primer consumidor mundial de carne bovina, tiene un conocimiento y una trayectoria con respecto a ese consumo. Los niveles nunca estarán por debajo de 50 kg/hab/año.
-El mayor consumo de cerdo y pollo y menor de carne vacuna, ¿no les ha afectado, entonces?
-Hemos sentido la menor demanda de carne vacuna por la falta del poder adquisitivo de la población, pero eso no es un problema de la carne vacu­na, sino que se ha producido en todos los niveles y rubros, por un ajuste de la economía.
Más información:
www.abc-consorcio.com.ar
Fuente:

Nota publicada en la Revista AmeriCarne N°116
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