Producción • Comercialización

Mercados cambiantes, consumo interno en alerta

 El contexto internacional prevé un año 2026 de buenas oportunidades para los exportadores de carne argentinos, sin embargo el mercado interno puede verse en jaque por la falta de oferta, aumentando aún más el consumo de carne porcina y aviar.

  • 22/01/2026 • 17:57
Fotos: Banco de imágenes

Por: Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA). Fuente: USDA Buenos Aires

Las primeras proyecciones del informe de la oficina del USDA en Buenos Aires para el complejo cárnico argentino en 2026, pronostican que Argentina exportará 830.000 toneladas (equivalente res con hueso) de carne vacuna, lo que sería el segundo mayor volumen registrado luego del récord de 2024. Para 2025, prevé un total despachado de 770.000 toneladas.

La solidez de los precios internacionales que se inició en marzo/abril, la mayor competitividad de la moneda local desde junio/julio y la quita de 1,75 puntos de retenciones están revitalizando los márgenes de ganancias de los frigoríficos, que habían iniciado el año con rentabilidad baja o nula, consigna el documento.

China decaería y Estados Unidos pasaría a ser el segundo destino en volumen

Si bien el informe de la oficina del USDA en Buenos Aires estima que China seguirá siendo el principal mercado para la carne argentina, consigna que viene perdiendo relevancia: entre 2021 y 2024 acaparó entre el 63 y el 70% de la carne argentina, pero en los primeros siete meses de 2025 se llevó el 56%, en tanto fueron mayores volúmenes hacia Israel y Estados Unidos.

El futuro de las exportaciones a China dependerá de dos razones: por un lado, la decisión que tome el gobierno chino a partir de su investigación antidumping, que culminará a fin de 2025; y, por otro, lo que ocurra con las 25.000 a 35.000 toneladas mensuales que enviaba Brasil a Estados Unidos a partir del 50% de aranceles que el país le puso a la carne brasileña a principios de agosto.

Mientras este nivel de aranceles persista, es muy probable que Estados Unidos no importe carne vacuna brasileña y, en su lugar, adquiera mayores volúmenes de carne de otros orígenes, como Argentina. En ese caso, es muy probable que Argentina reduzca las exportaciones de carne vacuna a China, ya que ambos mercados demandan cortes similares, proyectando a Estados Unidos como el segundo mercado más importante en 2026, en volumen.

Producción estancada por 5º año consecutivo, faena algo menor y peso de faena en ascenso

No obstante el auge exportador, el informe de USDA-Buenos Aires prevé que la producción de carne vacuna sea de 3,2 millones de toneladas, prácticamente estancada desde 2022. Estima que la faena disminuirá ligeramente, a 13,7 millones de cabezas, pero con un peso medio ligeramente superior, de 234 kilos por carcasa.

El documento indica que desde 2018, la faena ha oscilado entre 13 y 14 millones de cabezas al año, con una producción de terneros de entre 14,5 y 15 millones de cabezas. La producción argentina de terneros es bastante estable, lo que, sumado a un peso de faena muy bajo, limita su producción de carne y la posibilidad de mayores exportaciones.

Además de la mejora lenta en la eficiencia en las operaciones de cría y recría, el informe indica, como otra limitante para el crecimiento de la producción, a la faena de ganado joven y de peso muy liviano, debido al gusto del consumo local. Sin embargo, se espera que los pesos promedio de las carcasas aumenten debido a la fuerte demanda de los mercados de exportación y los frigoríficos por animales más pesados, lo que ofrece mayor rentabilidad a los productores. Se prevé que los ganaderos y los feedlots se ajusten rápidamente a esta demanda de ganado más grande y pesado. Entre feedlots registrados y no registrados, se estima que proveen poco más de la mitad de la faena total.

El consumo interno de carne vacuna seguiría cayendo

En 2025 el consumo interno de carne vacuna cierra con un aumento del 6% interanual, a 2,47 millones de toneladas, debido a la combinación de una mayor oferta de carne vacuna y menores exportaciones, dado sobre todo en el primer cuatrimestre de 2025.

No obstante, en 2026 prevén que el consumo disminuya ligeramente, a 2,4 millones de toneladas, ya que se prevé un aumento en las exportaciones de carne bovina. Se proyecta que los argentinos consuman el 74% del suministro total.

Los analistas indican que, si el apetito mundial por la carne de vacuno se mantiene fuerte en los próximos años, es muy probable que el consumo argentino siga disminuyendo y sea reemplazado por un creciente consumo de carne de cerdo y aves de corral.

 

Outlook Ganadero CREA: un análisis mirando el 2026

En todos los escenarios proyectados para la ganadería argentina en 2026 se espera una reducción de la oferta de carne vacuna como producto de una caída de la faena bovina, según la proyección realizada por el área de Ganadería de CREA en el Outlook Ganadero.

El año 2025, al igual que el 2024, finalizará con una reducción del stock bovino. Con el aumento de la participación de vaquillonas en la faena, se espera que la producción de terneros siga limitada, al tiempo que la tasa de extracción de machos permanece fuera del nivel de equilibrio.

En este sentido, el equipo del área de Ganadería diseñó tres escenarios posibles para el sector en 2026: recomposición de stocks, tracción de precios (dinámica similar a la registrada en 2025) y una combinación entre ambos. La recomposición de existencias bovinas, si bien garantizaría la sostenibilidad de la oferta en el mediano plazo, promovería una retracción sustancial de la producción de carne. Por otra parte, una faena elevada permitiría sostener la disponibilidad de carne, pero a costa de comprometer la sostenibilidad del stock vacuno.

El escenario que se encuentra a mitad de camino entre ambos –aún considerando un aumento del peso medio de faena– permitiría sostener la oferta exportable de carne vacuna en 2026, pero no así el consumo interno, lo que representaría una oportunidad para los productores de carne porcina y aviar.

En lo que respecta a la demanda, el consumo interno de carne vacuna finalizaría el 2025 con un promedio anual de 48 kilogramos por persona versus 47 kilos en 2024, lo que representa un dato auspicioso si se considera que el precio minorista de la carne bovina aumentó por encima de la inflación minorista. Es importante destacar que los registros históricos muestran que no existe correlación alguna entre el volumen exportado con la dinámica de los precios minoristas de la carne vacuna en el mercado argentino.

Fuente: Contenidos CREA https://www.contenidoscrea.org.ar/ganaderia/outlook-ganadero-crea-que-puede-esperarse-2026-n5328229