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“La tendencia actual, es trabajar para optimizar la utilización de la energía eléctrica, minimizar el consumo de agua y reducir la carga de refrigerante amoníaco en la instalación”

El Ing. Alejandro d’Huicque, director de DH Refrigeración y referente en el ámbito de la refrigeración industrial por amoníaco, asesora y realiza desarrollos de ingeniería básica y de detalle, y dicta cursos de capacitación que cuentan con certificación de la Universidad Tecnológica Nacional y el apoyo de Red Alimentaria.

  • 22/01/2026 • 18:22

Por: Paola Papaleo, Editora General de Contenidos revista AmeriCarne Digital

 

Con más de 40 años de experiencia dedicados a la Refrigeración Industrial, en los que trabajó para las industrias y frigoríficos más importantes, desde hace seis años el Ing. Electromecánico Alejandro d’Huicque creó DH Refrigeración, un proyecto que, con el impulso de su hijo Martín, no solo ofrece servicios de ingeniería en el área de la refrigeración industrial con amoniaco, sino que también brinda cursos con salida laboral para seguir impulsando el desarrollo y la actualización de este sector. 

AmeriCarne (AC): ¿Cómo nace DH Refrigeración?

Alejandro d’Huicque (A.D):DH Refrigeración se creó en pandemia a partir de un proyecto sugerido por mi hijo Martín. Empezamos a tratar de mejorar la capacitación en el sector, para lo cual remodelamos el curso con el que venía trabajando desde hace varios años. Lo más destacado es que lo pudimos subir a la nube para que esté disponible a demanda y, además, hemos logrado tener el aval de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), lo cual significa que los alumnos que aprueben el examen final reciben un título otorgado por la institución.

AC: ¿Cómo fue la evolución de estos cursos?

A.D:Comencé con los primeros cursos en el año 2006, de manera presencial en una curtiembre de la zona sur y utilizando un pizarrón. A partir de ahí, los fui mejorando, incorporé filminas y hoy ofrecemos un curso que está subido a la nube con disponibilidad 24 horas los 365 días del año.  

AC: ¿A qué sectores están orientadas las capacitaciones?

A.D:Fundamentalmente el destinatario es el sector cárnico, pero hay excepciones donde pueden sumarse interesados de la industria petroquímica, por ejemplo, como sucede en el curso de Refrigeración Industrial por Amoníaco.

AC: ¿Cómo es el acuerdo generado con Red Alimentaria?

A.D: Es un acuerdo que va a potenciar mucho la difusión del curso y la generación de nuevos alumnos. Encontré en el equipo un grupo de gente que permitió generar una relación profesional y de amistad. Esta colaboración tiene como objetivo lograr una retroalimentación, y enriquecer el contenido a partir de las experiencias de quienes viven a diario los desafíos del campo frigorífico. En ese sentido, la alianza contempla también instancias de intercambio profesional, publicación de artículos, participación en jornadas técnicas, y la construcción de una comunidad de aprendizaje vinculada al uso responsable del amoníaco, la seguridad operativa y el desempeño sostenible de las instalaciones frigoríficas.

AC: ¿Quiénes pueden anotarse en el curso de Refrigeración Industrial por Amoníaco?

A.D: El curso está dedicado a personal de sala de máquinas, de mantenimiento, oficina técnica, higiene y seguridad del trabajo y de producción, entre otras áreas. Para desarrollarlo nos basamos en el hecho de que sea entendible para cualquier persona que tenga al menos título secundario. Es netamente conceptual, se inicia con conceptos básicos de física, electricidad, motores eléctricos y un capítulo dedicado al aire húmedo, para continuar con un ejemplo de refrigeración elemental que a lo largo del curso es lo que nos va a permitir llegar paso a paso a una instalación de refrigeración industrial. Se estudian en profundidad las características de los compresores, condensadores, evaporadores y recipientes sometidos a presión. También tenemos capítulos dedicados a legislación, regulaciones y recomendaciones de entidades internacionales, refrigerantes en general con hincapié en la utilización de refrigerante amoníaco. Otro tema que se incluye es relativo a la selección de cañerías para elegir el material adecuado de acuerdo con la aplicación, válvulas automáticas, válvulas manuales y de seguridad. El cierre de la capacitación está dedicado a las condiciones de seguridad que deben cumplir las instalaciones.

AC: ¿Son cursos con salida laboral?

A.D:Absolutamente, porque hoy escasean los maquinistas con conocimientos y experiencia que tengan disponibilidad para incorporarse al sector.

AC: ¿Cuál es la duración del curso y cómo se pueden inscribir?

A.D: El curso dura unas 22 horas, consta de 24 módulos y a la finalización de cada uno se realiza una evaluación muy sencilla múltiple choice sobre sus contenidos. Con la aprobación de todos los módulos se accede al examen final, también múltiple choice, para obtener el certificado de la Universidad Tecnológica Nacional.

La inscripción es a través de la web https://dhrefrigeracion.com/cursos. Con el pago de un arancel, los alumnos adquieren un password y un link para ingresar a la plataforma y a cada uno de los módulos de manera inmediata.

AC: ¿Cómo comenzó tu vínculo con el sector de la Refrigeración Industrial?

A.D: Me recibí en el año 1983 y al año siguiente empecé a trabajar en el área de Refrigeración Industrial. Fue por casualidad, al salir de una clase de refrigeración en la facultad de Ingeniería de la UBA, al llegar a mi casa me cruzo con el docente con el cual había tenido dicha clase, el Ingeniero Juan Carlos Charriton que resultó ser vecino mío, y a quien estoy eternamente agradecido por todo lo que me enseñó, tanto en la universidad como trabajando con él. Cuando me recibí, toqué el timbre de su casa un sábado y al lunes siguiente empecé a trabajar en su estudio. Trabajé también hasta el año 2002 en relación de dependencia, pasando por el frigorífico Rioplatense, Pollos Sapucay, Avícola San Sebastián, Frigorífico Morón, Frigorífico Paladini, entre otros. En 2002 comencé a trabajar en forma independiente, prestando servicios a las empresas más importantes de refrigeración industrial en Argentina y, desde hace unos 14 años, soy colaborador de Frio-Raf SA.

AC: Además de los cursos, ¿qué otros servicios ofrecen en DH Refrigeración?

A.D: Asesoro personalmente a empresas, también nos encargamos del desarrollo de ingeniería básica y de detalle, confección de especificaciones técnicas, supervisión de montajes, dirección de obras, asistencia a las tareas de puesta en marcha y auditorías de seguridad en el manejo de las instalaciones de refrigeración industrial. Siempre todo orientado al refrigerante amoníaco. 

AC: ¿Cómo ves la evolución de la Refrigeración Industrial en el sector cárnico?

A.D: Evolucionó muchísimo todo lo relacionado a sistemas de automatización, control y seguridad con la aparición de internet y la incorporación de sistemas electrónicos. El equipamiento en general también ha evolucionado, logrando mayor confiabilidad y mejores condiciones de seguridad.

AC: ¿Cuáles son los requisitos actuales?

A.D:Muchas empresas están tratando de mejorar sus instalaciones, fundamentalmente, desde el punto de vista de seguridad y eficiencia, eso trae aparejada una mejora en la confiabilidad del equipamiento. Se observan obras de ampliación y creación de nuevas plantas frigoríficas para alimentos. Es un rubro muy dinámico que está continuamente en evolución.

AC: ¿La visión sobre sostenibilidad de los refrigerantes también fue cambiando?

A.D: El refrigerante amoníaco es el único amigable con el medio ambiente, ya que no contribuye al efecto invernadero ni a la destrucción de la capa de Ozono. Todos los demás, hasta los llamados ecológicos, contribuyen al efecto invernadero, incluyendo el anhídrido carbónico (CO2). Hoy la tendencia, por cuestiones de seguridad, es tratar de minimizar la carga de amoníaco porque es un refrigerante que es tóxico. Pero tiene como ventaja que, en muy bajas concentraciones en el ambiente, ya es posible detectar su presencia. Con el olfato, por ejemplo, se puede llegar a detectar amoníaco en una concentración comprendida entre 5 y 25 partes por millón, y el riesgo para la vida según el tiempo de exposición es a partir de 2500 o 5000 partes por millón. 

AC: ¿Hacia dónde irá el sector en los próximos años?

A.D: A lo largo de mi carrera he visto instalaciones que enfriaban, pero el gasto de energía eléctrica, por una mala selección del equipamiento o una mala operación, era enorme. La tendencia actual, es trabajar para optimizar la utilización de la energía eléctrica, minimizar el consumo de agua y reducir la carga de refrigerante amoníaco en la instalación. Lo ideal es tener la mínima cantidad posible de amoníaco, confinado en sala de máquinas, y utilizar el amoníaco para enfriar agua por ejemplo y con el agua enfriar un ambiente. Si uso agua con algún anticongelante, como el propilenglicol que es de uso alimenticio, con el amoníaco enfrío esa solución y, de esta forma, bombeo agua con propilenglicol a los sectores donde debo refrigerar. Si se origina alguna pérdida en cañerías o equipos, lo único que pasará es simplemente una pérdida de agua o agua con glicol debido a que la carga de amoníaco está concentrada en la sala de máquinas.

AC: ¿Qué cursos proyectan para 2026?

A.D:Dos cursos muy pedidos son el de Compresores a tornillo y el de Eficiencia Energética, ambos estarán habilitados para iniciar a lo largo de 2026. La idea es ir incrementando paulatinamente la cantidad de cursos en base a las necesidades de la industria. 

Para mí es una satisfacción poder tener el curso en la nube, 20 años después de mi primera capacitación, y se lo debo absolutamente a mi hijo Martín.